Segunda infancia: una etapa clave para el desarrollo mental, social y emocional de tu hija/o.
Entre los 6 y los 12 años, los niños y niñas atraviesan una de las etapas más significativas de su desarrollo: la infancia media o segunda infancia. En este periodo no solo crecen físicamente, sino que también experimentan cambios profundos a nivel cognitivo, emocional y social que, como padres y madres, es fundamental conocer para poder acompañarlos mejor.
¿Qué está pasando en su cerebro?
Durante esta etapa, el cerebro sigue desarrollándose de forma acelerada. Aunque aún no alcanza su madurez completa,
empieza a consolidarse la capacidad de pensar de manera más lógica y abstracta.¿Qué significa esto?
Que ya pueden resolver problemas más complejos, hacer operaciones matemáticas con mayor facilidad y comenzar a entender conceptos más simbólicos, aunque todavía necesiten apoyarse en lo concreto.
Este avance se debe a un proceso llamado mielinización, que mejora la comunicación entre las neuronas y fortalece las conexiones entre los lóbulos frontales y otras áreas del cerebro. Gracias a esto, los niños empiezan a mejorar su atención, memoria de trabajo, control de impulsos y capacidad para planificar. En términos simples: cada vez son más capaces de concentrarse, tomar decisiones razonadas y pensar antes de actuar… aunque, claro, no siempre lo logran.
La importancia de los amigos… y la imagen social
A medida que crecen, los niños comienzan a dar mucha más importancia a su entorno social. Hacer amigos, sentirse aceptados por su grupo y ganar reconocimiento dentro de la escuela o actividades extracurriculares se convierte en algo fundamental para ellos. Aquí es cuando su identidad empieza a construirse no solo desde la familia, sino también desde lo que piensan y sienten sus compañeros.
Es por eso que en esta etapa pueden surgir conflictos con las normas familiares, porque los niños están buscando un equilibrio entre lo que se espera de ellos en casa y lo que desean ser o parecer en su grupo social. Esto es completamente normal, aunque como madres y padres puede resultar desafiante. Lo importante es acompañarlos con firmeza, pero también con empatía y apertura al diálogo.
Impulsividad y búsqueda de gratificación inmediata
Otra característica común en esta etapa es la impulsividad. Aunque su cerebro ha mejorado en autorregulación, aún están en proceso de aprendizaje y les cuesta postergar la gratificación. Esto los lleva, muchas veces, a querer resultados inmediatos y a tomar decisiones sin pensar mucho en las consecuencias. Esta es una habilidad que se va puliendo poco a poco, especialmente con la orientación adecuada de los adultos a su alrededor.
Esta dificultad para pensar a largo plazo también los puede hacer más vulnerables a riesgos y tentaciones, como el inicio temprano en el consumo de sustancias (por ejemplo, el alcohol en los últimos años de esta etapa, justo cuando empieza la pubertad). Si bien esto no ocurre en todos los casos, es importante estar atentos y fomentar la comunicación y la confianza desde temprano.
Una etapa de aprendizaje e integración social
Además de desarrollarse a nivel mental y emocional, los niños en la segunda infancia también comienzan a integrarse activamente en su entorno, ya no solo como receptores de cuidado, sino también como miembros que aportan a la dinámica familiar y social. A su manera, empiezan a asumir responsabilidades pequeñas: ayudan en casa, cuidan de sus hermanos menores o colaboran con tareas escolares en grupo.
Esta doble función (seguir aprendiendo y comenzar a contribuir) les ayuda a entender mejor las normas, los roles y la importancia de la colaboración. Este proceso de integración social, aunque parezca sencillo, es clave para su autoestima y su sentido de pertenencia.
El inicio de la pubertad: ¿Qué esperar?
Hacia el final de esta etapa, el cuerpo comienza a mostrar señales del inicio de la pubertad. Es posible que en los varones empiece a notarse el cambio de voz o el crecimiento de vello corporal, mientras que en las niñas aparece el desarrollo de los senos o cambios en el cuerpo en general.
Estos cambios pueden generar dudas, inseguridades o incluso vergüenza, especialmente si ocurren antes que en otros compañeros. Es fundamental acompañarlos con información clara, sin tabúes y con un enfoque positivo hacia su propio cuerpo y su crecimiento.
Te dejo un video que te brindará estrategias para sobrellevar esta etapa con éxito...

Comentarios
Publicar un comentario